Los beneficios de cultivar lazos interpersonales

Los beneficios de cultivar lazos interpersonales

//Por Paula Vargas Segnini//

Muchos de los veranos de mi niñez y adolescencia los pasé junto a mis padres, hermanos, primos, tíos, amigos y colaboradores en la hacienda de los abuelos maternos. Fueron mis veranos más felices, en ellos disfruté a plenitud de la naturaleza, aprendí la importancia de la convivencia; aun cuando todos pertenecíamos a diferentes grupos etarios y éramos tan diversos, compartí el alimento, viví grandes momentos de creatividad en medio del juego y la diversión y sobre todo aprendí a valorar y a disfrutar la buena música, que gracias a nuestro tío Jorge (Jorsela) desde la primera hasta la última hora el día era nuestra inseparable compañera.

Así que yo; y estoy segura que cada miembro de nuestra familia, aún y cuando ninguno nació con talento para ser cantante, podemos cantar cualquier canción de Julio Iglesias, Ángela Carrasco, Nino Bravo, Mocedades, Juan Gabriel, José José, Rocío Durcal, Yuri, Daniela Romo, y una lista interminable que incluye uno de mis favoritos: Roberto Carlo.

Todas y cada una de las canciones de Roberto Carlo me encantan, pero una de ellas me inspira a dar lo mejor de mí en cada relación interpersonal que construyo, esa canción es mi amigo, y mi parte favorita de la letra dice: Sonrisa y abrazo festivo a cada llegada.

Esta canción invita a ser un amigo generoso en las buenas y en las malas, a sonreír, a celebrar éxitos, a brindar con palabras y gestos nuestro ser auténtico, a ser compañía en horas de angustia y muchas otras acciones que nos permiten vivir la amistad con propósito y significado.

A través de algunas investigaciones se ha descubierto que cultivar lazos interpersonales con tu familia, amigos, compañeros de trabajo y vecinos trae muchos beneficios para lograr el fin de la psicología positiva, es decir el florecimiento humano a través de experiencias que nos brindan bienestar y felicidad a largo plazo, de lo cual hay bastante evidencia:

La Universidad de Harvard arrancó hace unos 75 años un estudio con 700 hombres a los cuales dividió en dos grupos: un grupo de hombres jóvenes estudiantes de Harvard provenientes de familias privilegiadas y un grupo formado por jóvenes de barrios marginales de Boston. Hasta el día de hoy el estudio continuó con quienes aún están vivos; a través de entrevistas, encuestas de bienestar y exámenes médicos, entre otros instrumentos.

Como se ha de suponer a lo largo de más de 70 años se han conocido muchas historias de vida: algunos se hicieron médicos y abogados, uno de ellos; John F. Kennedy fue presidente de los Estados Unidos, otros se hicieron millonarios, otros pobres, algunos se casaron y formaron familias, otros cayeron en el alcoholismo, otros sufren enfermedades mentales, y así se podría seguir mencionando la lista de hallazgos, sin embargo un hallazgo que no se puede dejar de mencionar por lo trascendental que es para el bienestar de las personas, es que no es la fama, ni el dinero ni el poder lo que da más felicidad y salud a las personas, lo es el cultivar nuestros lazos interpersonales.

También Dan Buttner periodista del National Geografic, quien ha investigado sobre las zonas azules, es decir zonas a nivel mundial donde las personas se destacan por su longevidad y envejecimiento con calidad de vida y buena salud, a saber: Península de Nicoya en Costa Rica, Cerdeña en Italia, Okinawa en Japón, Ikaria Grecia y Loma Linda California, ha descubierto a partir de sus investigaciones que uno de los factores que más contribuye a que la población cuente con las características descritas es el cultivo de lazos interpersonales.

Partiendo de los anteriores ejemplos, les propongo ser ese amigo, ese hermano del alma que describe Roberto Carlo en su canción Mi Amigo, estoy segura que todos mejoraríamos en salud y bienestar, y viviríamos muchos años cultivando lazos interpersonales de calidad.

 

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