Aceptación radical al estilo Lady Gaga - Instituto de Bienestar Integral
Aceptación radical al estilo Lady Gaga

Aceptación radical al estilo Lady Gaga

//Por Nicole Fuentes//

El domingo pasado escuché mientras corría la entrevista más reciente que le hizo Oprah Winfrey a Lady Gaga. Me encantó, me sorprendió, abrió mi mente, aprendí, cambió mi percepción sobre algunas cosas y me dejó pensando.

Pensé en todas las personas que viven con dolor físico crónico, que han sido marcadas por eventos traumáticos, que padecen de enfermedades mentales, que atravesaron o atraviesan por una crisis… o dos, o tres, o todo lo anterior. Pensé en la gente que tengo a mi alrededor. Pensé en mí.

Confieso que mi percepción sobre Lady Gaga ha cambiado de manera importante de unos meses para acá. Pasé de considerarla una artista más que buscaba llamar la atención con excentricidades, a apreciar su talento como compositora, cantante y actriz luego de ver la película “A Star is Born” -una canción en esa película está hoy entre mis cinco favoritas-. Después de escuchar la entrevista y entrar por la ventana que abrió para dejarnos conocer su mundo, puedo decir que siento admiración y respeto por su trayectoria.

Lo primero que pensé es esta facilidad y velocidad con la que emitimos juicios con respecto a una persona sin saber qué carga en la mochila. Nota para mí… ¡no hacerlo!

Todo el intercambio entre Oprah y Lady Gaga es interesante. Sin embargo, el concepto que capturó mi atención fue el de “aceptación radical”.

Aceptación radical significa admitir y estar presente en el momento actual. Estar dispuestos a pasar tiempo con la incomodidad y las emociones difíciles en lugar de correrles. Significa aceptar la realidad, admitir su llegada o presencia, hacer oficial un evento, ponerle nombre, hablarlo en voz alta.

“Tengo un problema con el alcohol”, “tengo una enfermedad mental que sea llama esquizofrenia”, “mi hermano es adicto a la heroína”, “estamos en bancarrota”, “soy gay”, “mi pareja me golpeaba”.

Aceptar radicalmente que vas a tener dolor físico todos los días, aceptar radicalmente que perdiste a tus padres, aceptar radicalmente que tu carrera como futbolista terminó, aceptar radicalmente que perdiste una pierna a causa de la diabetes, aceptar radicalmente que perdiste un hijo, aceptar radicalmente que tu padre tiene Alzheimer y a ratos no sabe quién eres.

Y es que lo más fácil es negar la realidad, anestesiar lo que sentimos tomando, fumando, trabajando sin parar, comprando compulsivamente, durmiendo o culpando al resto del mundo.

Ahora… Sí la palabra “aceptación” te causa problemas, como me los causaba a mí durante años, te invito a considerar la explicación que recibí de Maria Sirois -una de mis maestras favoritas- en una de sus clases.

“Aceptar” no es sinónimo de “me gusta”, “me conformo” o “me resigno”. Aceptación en este contexto significa admitir “aquí está, esto pasó, no lo pedí, no lo estaba buscando y, sin duda alguna, no lo quería”. Pero… “aquí está y es un hecho”.

El primer paso para sanar es aceptar la realidad. Toma tiempo, pero lentamente comienzas a considerar la posibilidad de rediseñar tu vida y de volver a funcionar dando pequeños pellizcos de valentía.

El segundo paso consiste en cambiar la pregunta. En lugar de preguntarte… ¿Por qué a mí? o ¿Por qué me pasó esto?; mejor pregúntate… ¿Quién soy yo ante la presencia de esto?¿Cuál es mi mejor versión posible dada esta realidad? Entonces aparecen posibilidades, alternativas diferentes, escenarios nuevos.

La aceptación radical aplica a cada crisis, cada dificultad, cada reto en nuestras vidas. Mucho del sufrimiento que sentimos es ocasionado por negar la realidad. Las cosas cambian sólo hasta que aceptamos lo que tenemos en las manos tal como es… “OK, te veo, te siento, acepto que estás aquí”. Ahora sí… ¿Qué hacemos?, ¿Cómo solucionamos esto?

Con frecuencia me preguntan si todo esto que escribo a mí me sale muy bien y yo tengo todo resuelto.

La respuesta es no.

La mayoría de las veces hablo sobre temas que domino desde la teoría y la práctica. Pero también escribo sobre aquello que me inquieta, sobre lo que quiero entender, lograr o resolver. Muchas veces mis letras me apuntan hacia el camino que necesito recorrer.

Estoy siempre en proceso.

Escuchar sobre el concepto de aceptación radical hoy me pone a reflexionar sobre los temas que yo tengo que aceptar radicalmente para vivir más plena y feliz.

Te invito a hacer lo mismo.

PD. Aquí te dejo el vínculo a la entrevista.

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