¿Hacia dónde diriges tu mirada?

¿Hacia dónde diriges tu mirada?

//Por Paula Vargas Segnini//

“Si cambias la forma en que miras las cosas, las cosas que miras cambian”. Wayne Dyer.

Al igual que muchos, tengo mes y medio de estar en casa a razón de la emergencia sanitaria, y durante este tiempo he tenido la oportunidad de conectarme en varios Webinars de resiliencia y factores protectores, productividad y bienestar desde casa, y en los Virtual Happy Life Café. Si hay un mensaje que ha quedado claro en todos estos espacios, es que debemos tener un plan que nos ayude a cumplir con nuestras nuevas rutinas y responsabilidades, sin olvidar nuestro bienestar; y una vez que estemos organizados y nos sintamos bien en esta nueva manera de vivir, colaborar con quienes nos acompañan en el “quédate en casa” y con quienes sabemos necesitan de nuestra presencia, que aunque sea de una forma remota, no quiere decir que deje de ser cercana; desde nuestras palabras, escucha activa y acciones.

Es por lo anterior, que he trabajado en un plan personal de tres sencillos pasos para saber a dónde pongo mi mirada; es decir, descubrir en qué elementos del pasado, del presente y del futuro debo enfocarme para vivir este momento de la mejor manera posible. Estos tres pasos están sustentados en la ciencia del bienestar y son muy eficaces:

  1. Mirada al pasado: Buscar en el pasado modelos que nos inspiren, así como momentos donde hemos tenido éxito o inspiración nos ayuda a hacer contacto con la fuerza y nuestra capacidad de salir adelante. En mi caso, he vuelto a mis raíces familiares, cocinando que es algo que me encanta, y que le da sentido a mi vida, pues disfruto compartiendo los alimentos con la gente que me rodea. Mi abuela materna falleció cuando yo tenía nueve años, así que no me dio mucho tiempo de conocerla, pero para mi suerte, mi madre anotó en un cuadernito de cocina sus recetas. Preparar los panes de la abuela ha hecho que nuestra casa huela a hogar, nos ha dado la posibilidad de revivir gratos recuerdos de la niñez y nos ha permitido canalizar nuestra gratitud con aquellas personas que traen hasta nuestra puerta frutas, verduras, huevos y lácteos, quienes saborean junto con nosotros éstas maravillosas recetas.
  2. Mi mirada en el presente: recordando y tratando de practicar el concepto “fluir” de Mihaly Csikszentmihalyi: “sentir una fuerza externa, para moverme sin esfuerzo dentro de una corriente de energía, en los momentos de disfrute supremo”. Cada día me esfuerzo por disfrutar mi nueva forma de trabajar, mi nueva forma de comunicarme, mis hobbies, mis nuevos conocimientos, y tal vez no he logrado en su totalidad fluir, pero sé que voy en camino.
  3. Mi mirada está en el futuro: después de leer el Blog 25 estrategias para cuidar tu bienestar durante la pandemia; recuerdo cada mañana la siguiente frase contenida en el blog: “La esperanza se da cuando las cosas no están sucediendo de la forma que nos gustaría, pero podemos visualizar, desde ahora, que podremos superar la adversidad”. Lo anterior es un recordatorio de que ésta situación es pasajera y me invita a imaginar las reuniones que tendré con mis seres queridos y mis amigos, mi lista de cosas por hacer (bucket list), lo pendiente por aprender, las personas que conoceré y los progresos humanos que vendrán, empezando por la vacuna que nos va a salvar de esta pandemia, que por cierto es la esperanza con la que me levanto cada día.

¿Y ustedes ya tienen un plan de bienestar? ¿Ya saben dónde dirigen su mirada? Espero que sí.

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